Hoy hace un mes exactamente pasó esto, dije que la ultima entrada de estas cronicas tenia que escribirlas pasadas un mes despues de que sucediera.
Pasaron los dias, no fueron dias felices, ni tristes, eran...vacios.
Todo era mas facil antes...estupida, creaste algo que no podia controlar, encerré eso que cambiaste y a ti con el.
Estupida...
Sali de ese portal, ese portal en el que habia pasado tantos minutos esperando por algo imposible. Absurdo, todo era vacio, ni siquiera estaba llorando, ¿tenia motivos?, creo que si...pero segui caminando y casi sin darme cuenta estaba llamando a "Cinco". Le conté lo sucedido pero... ¿por qué? ¿Por que la llamo? Pense mientras hablaba. La conversacion fue tan vacia...
Todo vacio...
-Maldición - dije cuando colgué.
Volví a casa casi sin darme cuenta.
-No voy a comer - dije mientras me quitaba las zapatillas.
-¿Y eso por que? Vamos a ver - Mi padre me miró, levante la cabeza - Vale.
Y siguió haciendo la ensalada para comer. A los dias me dijo que le di miedo, que ni siquiera me veia y decidio dejarme tranquilo. Es la segunda vez que alguien ve esos ojos y la misma reacción..yo tambien quiero verlos..
Me fui a mi cuarto, cerre la puerte y me desplome en la cama. Ni siquiera recuerdo que eso hubiera pasado pero...imagino que fue asi.
Me encontré directamente ante la puerta de la carcel, habia demasiada gente alli, sombras, siluetas y S.
Ignore todo, mire la puerta, era inmensa, mucho mas inmensa de que recordaba que era y sentí una tremenda carga, me senté, agotado y jadeando.
S puso sus manos en mi espalda.
- Ya hay dos - Dijo sonriendo.
No era un sonrisa de alegria ni de pena, tampoco era forzada, era una sonrisa empatica.
-Tu...no puedes llorar ¿verdad?. - Pregunté.
Siguio sonriendo. Y entendí todo.
-Estupida...
Una de las siluetas tembló y se apartó de la cerradura que custodiaba. La llave estaba puesta. Que llave más pequeña pensé.
Miré la otra silueta, estaba poniendo la otra llave en su cerradura.
La mire con pena y odio.
-No es culpa suya - dijo S. - No puedes achacarle lo que esta haciendo. Ni siquiera sabe lo que esta haciendo.
Terminó de meter la llave y sono un clack. La sombra desaparecio y toda la sala se oscurecio.
-Ese era...
-Si- susurro S. - Se fue...
Ya no habia guardian y solo quedaba una cerradura. Solo había una tenue luz en la sala y todo lo demas era...oscuridad.
-¿Queda alguien mas...?
-Si... - Respondio temblando S.
-Haz que desaparezca. Se acabo.
Me levante y mire la puerta y la cerradura restante, y una llave apareció en mi mano.
-¿Estas seguro de esto? - S. dió un paso atras.
-Se acabó, estoy cansado, estupidos humanos, egoistas, demasiado fragiles, estoy cansado.
Meti la llave en la cerradura y la giré pero la puerta no se abrio.
-Lo siento - Susurro S. - realmente lo siento. No pudé...ayudarte.
-No era lo que necesitaba...es todo - Mi voz sonaba mas segura pero temblorosa.
La puerta se abrio y todo lo que habia dentro salió, sin compasión, sin freno y me abrazó.
No fue una sensacion desagrable, pero tampoco buena, solo...vacío.
Clack.
-Humanos...¿quien coño os pensais que soy? No os atrevais a subestimarme.
Me levante de la cama, no sentia odio, tampoco pena, no sentia nada. Abri la puerta de mi cuarto, mi padre me miro pero yo a el no. Tenia que salir de alli. Era instinto mas que necesidad. Me lie un cigarro y me fui a mi terraza, hacia un viento impresionante, el pelo verde describia formas que ni el escritor mas destacado podría describir. Me sente en el poyete con los pies mirando al suelo, 9 pisos no son nada, pensé, no sentia vertigo ni miedo. Saque el mechero y encendí el cigarro. Mire al cielo y luego mire como pasaban los humanos bajo mis pies. Sonreí.
Bienvenido.
sábado, 13 de junio de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
Crónicas de Skyline. Prt 4.2.
Sali de alli, era curioso, o no tanto, estaba rodeado pero parecia estar solo. Esa sensación horrible que se manifiesta de vez en cuando. Emprendi el camino a casa, no estaba demasiado lejos pero decidi ponerme musica en el movil, vaya novedad. Para acallar los pensamientos es mejor llenar la cabeza de estupideces pero el destino fue cruel una vez mas y sono esa cancion 2-4-0-4-2. Cuando llegue a casa ni me habia dado cuenta del camino que habia hecho. Entendí que era hora. Me tumbe en la cama y deje que todo fluyera.
Me encontre delante de una puerta inmensa, era preciosa, con grabados muy pulidos de madera y metal. Entonces sentí una presencia, y se manifesto. Era aquel gigante magullado y lleno de cicatrices mal curadas. Me mirosin verme y se puso delante de la puerta y se sentó.
-Te veo bien - Mentí intentando cortar el hielo y empecé a sentirme incomodo.
El gigante me seguia mirando, se veia tan pequeño y debil, no habia restos de esa fuerza y vigor que tenia cuando lo vi por primera vez. Me acerqué a su brazo derecho e intente tocarlo, no era mucho mas grande que yo ya, el gigante me siguio con la mirada y justo antes de tocarlo desapareció y la puerta se abrio.
S. estaba esperando en la sala, ocupando mi sillon mientras el fuego palpitaba muy levemente sin producir apenas calor.
-Cuanto tiempo - Dijo cortante.
No me miró, me acorde de sus ultimas palabras y me sente delante del sillon apoyando mi espalda contra el y mire el fuego. Era patetico, esa llama habia llegado a dar mucho calor y ahora parecia tan debil...
-Ya - Respondi - He estado ocupado...ya sabes.
-Ya...lo se. ¿Lo has visto?
-Sabes lo que he visto, sobra la pregunta.
-¿Lo has visto? - Volvio a repetir.
-Si...
-¿Que piensas? - Su tono era mas cariñoso esta vez. S. entendia mis sentimientos y actuó en consecuencia. Puso sus manos sobre mi cabeza empezó a acariciarla.
Era un tacto suave, cada dedo sabia donde debia estar, que capilar tocar, que zona acariciar.
-Duele...
-Lo se... vamos a dar un paseo. Apagaré las luces, confia en mi.
-Siempre confio en ti - Respondí.
S. sonrió, pero no era una sonrisa con una amago de reir, no era una sonrisa amable, reconocia esa sonrisa, esa ironia tras los labios queriendo decir... Ya, claro.
Las luces se apagaron y el fuego dejo de palpitar, todo se encontraba en la mas absoluta oscuridad y me puse a andar, no necesitaba ver nada, el camino estaba ahi, lo sabia.
Al cabo de unos minutos se rompió el silencio.
-Nunca debieron de haber luchado., Skyline no es lo mismo ahora sin ellos.
-Siguen los dos. - Respondí, pero sabia que tras esa afirmacion no habia mas que miedo.
-No queda apenas nada de los dos y lo sabes. Lo estas sintiendo, a cada momento, en cada paso, ¿No odiabas esa sensacion? Por eso los creamos. El que queda no puede hacer nada. Puede ser muy bueno...pero ahora mismo no es el caso. Necesitas a ambos por separado o Skyline desaparecera. No estaban ahi por gusto. Fuiste egoista contigo mismo.
Cada palabra era una puñalada tras otra, ya sabia todo eso, pero que me lo recordara
tan exaustivamente era doloroso.
No respondí y segui caminando, pronto me encontre frente a esa puerta que habia decidido dejar atras hace tanto tiempo.
S. volvio a romper el silencio.
- Solo queda una de las tres llaves aparte de la tuya, ¿que crees que pasara cuando solo quedes tu? La segunda llave cada vez flaquea más, no parece querer estar aquí.
-Estoy intentando arreglarlo...
-La primera llave ya dejo claro que queria que se abriera la puerta, pero ambos sabemos que eso nos destruirá...al menos a mi.
¿Y que hago...me siento impotente? -Dije entre temblores. - No...no quiero que eso pase.
Todo se desvaneció y volvi a ver el techo de mi cuarto, estupido gotelé. Estupidos todos. Estupido...
Me senté frente al ordenador.
-Yo tampoco. -Dijo S.
Aparte el teclado y me heche sobre la mesa sin ganas de nada, escondi la cabeza entre mis brazos y dejé que reinara el silencio. Solo se escuchaba en ventilador del ordenador y los debiles latidos de mi corazon en mi cabeza.
-Estupido... -Repeti.
Continuara...
Me encontre delante de una puerta inmensa, era preciosa, con grabados muy pulidos de madera y metal. Entonces sentí una presencia, y se manifesto. Era aquel gigante magullado y lleno de cicatrices mal curadas. Me mirosin verme y se puso delante de la puerta y se sentó.
-Te veo bien - Mentí intentando cortar el hielo y empecé a sentirme incomodo.
El gigante me seguia mirando, se veia tan pequeño y debil, no habia restos de esa fuerza y vigor que tenia cuando lo vi por primera vez. Me acerqué a su brazo derecho e intente tocarlo, no era mucho mas grande que yo ya, el gigante me siguio con la mirada y justo antes de tocarlo desapareció y la puerta se abrio.
S. estaba esperando en la sala, ocupando mi sillon mientras el fuego palpitaba muy levemente sin producir apenas calor.
-Cuanto tiempo - Dijo cortante.
No me miró, me acorde de sus ultimas palabras y me sente delante del sillon apoyando mi espalda contra el y mire el fuego. Era patetico, esa llama habia llegado a dar mucho calor y ahora parecia tan debil...
-Ya - Respondi - He estado ocupado...ya sabes.
-Ya...lo se. ¿Lo has visto?
-Sabes lo que he visto, sobra la pregunta.
-¿Lo has visto? - Volvio a repetir.
-Si...
-¿Que piensas? - Su tono era mas cariñoso esta vez. S. entendia mis sentimientos y actuó en consecuencia. Puso sus manos sobre mi cabeza empezó a acariciarla.
Era un tacto suave, cada dedo sabia donde debia estar, que capilar tocar, que zona acariciar.
-Duele...
-Lo se... vamos a dar un paseo. Apagaré las luces, confia en mi.
-Siempre confio en ti - Respondí.
S. sonrió, pero no era una sonrisa con una amago de reir, no era una sonrisa amable, reconocia esa sonrisa, esa ironia tras los labios queriendo decir... Ya, claro.
Las luces se apagaron y el fuego dejo de palpitar, todo se encontraba en la mas absoluta oscuridad y me puse a andar, no necesitaba ver nada, el camino estaba ahi, lo sabia.
Al cabo de unos minutos se rompió el silencio.
-Nunca debieron de haber luchado., Skyline no es lo mismo ahora sin ellos.
-Siguen los dos. - Respondí, pero sabia que tras esa afirmacion no habia mas que miedo.
-No queda apenas nada de los dos y lo sabes. Lo estas sintiendo, a cada momento, en cada paso, ¿No odiabas esa sensacion? Por eso los creamos. El que queda no puede hacer nada. Puede ser muy bueno...pero ahora mismo no es el caso. Necesitas a ambos por separado o Skyline desaparecera. No estaban ahi por gusto. Fuiste egoista contigo mismo.
Cada palabra era una puñalada tras otra, ya sabia todo eso, pero que me lo recordara
tan exaustivamente era doloroso.
No respondí y segui caminando, pronto me encontre frente a esa puerta que habia decidido dejar atras hace tanto tiempo.
S. volvio a romper el silencio.
- Solo queda una de las tres llaves aparte de la tuya, ¿que crees que pasara cuando solo quedes tu? La segunda llave cada vez flaquea más, no parece querer estar aquí.
-Estoy intentando arreglarlo...
-La primera llave ya dejo claro que queria que se abriera la puerta, pero ambos sabemos que eso nos destruirá...al menos a mi.
¿Y que hago...me siento impotente? -Dije entre temblores. - No...no quiero que eso pase.
Todo se desvaneció y volvi a ver el techo de mi cuarto, estupido gotelé. Estupidos todos. Estupido...
Me senté frente al ordenador.
-Yo tampoco. -Dijo S.
Aparte el teclado y me heche sobre la mesa sin ganas de nada, escondi la cabeza entre mis brazos y dejé que reinara el silencio. Solo se escuchaba en ventilador del ordenador y los debiles latidos de mi corazon en mi cabeza.
-Estupido... -Repeti.
Continuara...
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